Gravatar Cada día estoy más convencido de que fue una suerte librarme de ciertas "buenas educaciones" en colegios religiosos, aunque frecuentar otros ámbitos no me blindaran contra algunas adversidades... libidinosas. Magnífico post, Alexandrós, y como siempre, con el valor añadido de la brevedad y la precisión. Un fuerte abrazo.


Gravatar Sólo cursé 1º, 2º y 3º de Bachillerato. Después mis padres me enviaron a uno seglar. En aquel colegio sembraron mi ateísmo y creo que el de todos mis compañeros.
Un abrazo muy fuerte


Gravatar ESTO ES PURA TERGIVERSACIÓN...

Lo que el Sr. Obispo de Tenerife quiere decir es que hay casos en que los propios menores provocan a los adultos, que no es la generalidad de los casos; nunca justifica sino lo denuncia, en conformidad con la Iglesia que s ólo concibe la sexualidad dentro del matrimonio libre, consciente, responsable, adulto y bendecido por Dios. Esos casos denunciados por el Sr. Obispo son excepciones, pero pasan, y eso lo sabe todo el mundo. Hay jovencitas, menores de edad, que provocan a hombres adultos buscando sexo para satisfacer su curiosidad sexual o simplemente para obtener favores. Hay jovencitos menores de edad que van a las discotecas, bares, a ofrecerse a mujeres asentadas económicamente para lo mismo. ¿Y qué decir de los alumnos de institutos que andan provocando a sus profesores y profesoras buscando tener una relación con ellos?. Y así un largo etcétera. Además, la ley española establece en 13 años la edad mínima para el consentimiento sexual, porque de hecho se producen esos casos. A esta edad se refirió el Obispo, que desde los 13 años ya los hay que andan buscando sexo.

¿Quién sabe más de la realidad de la sexualidad juvenil que un sacerdote que lleva 31 años ejerciendo como es el Sr. Obispo? Ningún psicólogo del mundo ha oído jamás lo que millares de jovencitos y jovencitas le han dicho al Obispo en confesión, en sus confesiones de primera comunión y sucesivas. ¿Qué no sabrá el Obispo de los pecados, acciones y pensamientos más secretos de esos jóvenes? ¿Así que quién le va a dar a él lecciones sobre la realidad vivencial de estos jóvenes en cuanto a la sexualidad si ellos mismos se la han confesado por miles?. ¿Acaso no tiene el Sr. Obispo autoridad para decir lo que dice si lo ha oído personalmente de sus propios penitentes, de los propios actores?

La Iglesia considera aberrantes, condenables e injustificables, no s ólo todos estos casos, sino muy especialmente los abusos con niños aún menores, inocentes, que son manipulados, engañados, utilizados por personas sin escrúpulos. La pederastia es un delito repugnante y repetidamente condenado por la Iglesia. Sin embargo, las leyes civiles y penales se quedan muy cortas comparado con las Leyes de la Iglesia que son infinitamente más prohibitivas y exigentes, pues la Iglesia prohíbe y condena toda relación sexual con cualquier menor tenga la edad que tenga, consentida o no, fuera de los cauces legales establecidos por Dios y por los hombres, en la regulación del matrimonio canónico. El abuso sexual es un delito aberrante ante las leyes de los hombres, PERO ANTE DIOS LO ES MUCHO MÃS: "Pero al que haga tropezar a uno de estos pequenitos que creen en mí, mejor le sería que le colgaran al cuello una piedra de molino de las que mueve un asno, y que se ahogara en lo profundo del mar." (Mt 18,6).

El Obispo no ha dicho que "los abusos ocurran porque los menores los consientan", como dicen los titulares, eso es pu


Gravatar Bienvenido Ego Vici Mundum. La opinión del Sr. Obispo la tienes en el enlace de la entrada. Se identifica porque está subrayado y es de color azul. Al pulsar sobre él se puede leer la entrevista original en el diario "La Opinión" de Tenerife.
De todas formas que conste tu protesta.
Un saludo


Gravatar Cuando tenía, creo, once años, fui de colonia veraniega a Belmonte de Miranda, un pueblo interior de Asturias. Quince días. Dos confesiones con un cura viejo y tan rijoso que aún hoy, recordando sus preguntas oculto en la impunidad del confesionario, me producen el asco inmenso de quien es padre, ahora, de un niño de la misma edad que yo tenía entonces.
Es un placer leerte de nuevo, que sepas resumir tan certeramente lo que te ha parecido el comentario del obispo tinerfeño y que aciertes a mezclarlo con el recuerdo de la infancia, con Topolino o Pochocha.
Un abrazo.


Gravatar Querido Rayuela: muchas gracias. Recuerdo de Belmonte la charla que disfruté con un guarda de Somiedo acerca de sus encuentros con el oso. Bastante más amable que con alguno de los curas que nos cruzamos en nuestro camino.
Un abrazo


Gravatar Sólo le faltó añadir que se lo van buscando. Los exabruptos del clero ya no me conmmocionan, sólo me asquea que todavía influya tanto.


Gravatar Sería bueno medir la influencia real del clero nacional-catolicista. A lo mejor llevamos todos una sorpresa: ellos por ilusos y nosotros por timoratos.
Un saludo y feliz año


Gravatar Qu é oportunidad tan mal aprovechada para quedarse calladito perdió el señor obispo...


Gravatar Llevan unos cuantos años dándole al pico. Este no iba a ser menos.
Un saludo


Gravatar Desde luego, muy desafortunado. Yo creo que uno debería pensar si cuando dice que alguien le provoca, no está admitiendo su propio problema. La muchacha de la minifalda provoca la violador, alguien de otra raza provoca al racista... Ahora bien, soy reacio a generalizar que todo el que se dedica al sacerdocio está "retratado" con esta estúpida declaración.
Un abrazo, Alexandrós.


Gravatar Yo también soy reacio; pero sería bueno que hiciesen escuchar su voz.
Un abrazo Miguel




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