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Tuve un profesor que rechazaba la idea de que las naciones venían de la época de las cavernas (pensábamos en la nación vasca, claro). Decía que la primera nación, Francia, se hizo como se hizo la Torre Eiffel: construyéndola. Y esa construcción se hizo históricamente con dos herramientas: escuela (enseñando a los niños que eran franceses) y ejército (al parecer, en aquel momento, el veinte por ciento de la población tenían un hijo en el frente luchando por Francia).
Así es fácil definir qué es una nación: es el resultado de un proceso de construcción nacional que tiene éxito. Entre nosotros, los distintos procesos –competitivos entre sí– no han tenido éxito completamente (algunos han fracasado, sin más), y en esas estamos.
Sobre el tema de España y el foralismo, la postura de Herrero de Miñón es significativa de las contradicciones "tradicionalistas" dentro de la derecha.
zarevitz |
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09.18.06 - 10:13 pm | #
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Ortega, y cito de memoria, decia que una nacion, antes que una historia y un pasado comun, es la intencion de hacer algo juntos. Para cuando los Estados unidos de Europa? Ah no, que usted es proamericano...
Citoyen |
09.18.06 - 11:04 pm | #
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Disculpe mi insolencia pero D. Miguel lo dejó escrito más bonito:
http://www.ensayistas.org/filoso...zal/
unamuno.htm
gus |
09.18.06 - 11:43 pm | #
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Me temo, querido amigo, que bien poco más puedo contestarte a lo dicho en el post anterior. Nuestro debate se ha convertido en una serie de razonamientos tautológicos, es decir, variaciones sobre el mismo tema, que en tu caso tienden siempre al mismo fin: El PP y la derecha en general, liberal o no, debe hacer un acto público de contrición debido a que aún hay quien cree que esta lleno franquistas y usan agua de colonia “facha for men”. La izquierda y el nacionalismo, por el contrario, tan progresistas ellos, deben facilitarle a esa derecha, liberal o no, la acreditación democrática necesaria en función de lo que el PP se haya flagelado, a poder ser durante dos o tres legislaturas seguidas. Eso sí, en toda esta historia hay detrás un clero intrigante y malicioso que le impide a la derecha ser modernita y homologable. Aquí sólo cabe una exclamación: ¡Por Dios!
Francamente, no has dicho nada más ni en los dos artículos de esta bitácora ni en los comentarios de Batiburrillo. Y como comprenderás, por ahí no paso ni me merece la pena gastar un tiempo precioso del que no dispongo. Pero como valoro mucho tu gran esfuerzo y, sobre todo, tu buen estilo personal, déjame darte un consejo de hermano liberal (podría haber dicho una sugerencia, pero digo consejo): Eres un gran luchador bienintencionado (en el sentido de inquieto polemista que desea ser útil a la sociedad), pero no has sabido escoger el bando adecuado para tratar de inculcarle un espíritu de cambio. Piensa, por lo tanto, si valdría la pena que desviaras el punto de mira y usaras todo tu esfuerzo en tratar de convencer a los totalitarios para que no lo sean. Porque de seguir así, y lo digo con todo mi pesar, algunos demócratas acabaremos abatidos por el “fuego amigo” procedente de tu artillería. Saludos cordiales y hasta una nueva ocasión.
Policronio |
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09.18.06 - 11:59 pm | #
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¿Por qué he elegido yo el bando incorrecto?
Los que me conocen (no tienes por qué) saben que me pego en todo tipo de páginas. Izquierda, derecha, mediopensionistas...
Pero si creo que gente que dice creer en lo mismo que yo digo está equivocada en su modo de defender el problema, ¿por qué no puedo o debo debatir con ellos la cuestión?
Para empezar, debe cambiar el concepto: la discrepancia no es artillería, ni fuego amigo que derriba. Forma parte del juego. Y de la salud de un sistema. O eso creo.
Por último, creo que sigo sin atinar en la explicación: no es un acto de contrición, es un acto de renovación del lenguaje, las formas y las propuestas, en el que yo digo,creo, sostengo, que pasa por ver España de otra manera y pasa por crear la sensación que me dices que es verdadera, la de que estamos frente a una fuerza plenamente democrática que no le tiene miedo al voto ni a intentar convencer. Dejémonos de milongas: con un 30% de abstención constante en el País Vasco, ¿resulta que toda la población es totalitaria?
El nacionalismo catalán no pudo mover a la población a las urnas para ponerle un final brillante al estatito. Tampoco el gobierno español pudo llevar a la gente a votar la constitución europea. Vamos, hombre, hay un tremendo espacio para defender otras ideas: ¿liderazgo? ¿Comunicación? ¿propuestas claras? ¿Qué discurso hace atractivo una España más "centrada" o más segura de su sistema.
¿Se atreve alguien a que se vote en Navarra? ¿Se atreve alguien a pedir un referéndum en cada territorio vasco preguntando claramente si se desea permanecer en España? Mire que se gana, y luego se renegocia el estatuto de autonomía.
Sólo digo que el discurso y la estrategia actual está condenada a una derrota sin paliativos... salvo que el nacionalismo gobernante perdiera entre su electorado un grado de reputación que no veo que vaya a perder. ¿Una nueva generación, quizá, saturada de patrias y que pase de todo?
El tiempo nos dirá, pero no veo que sea el PP el que se lleve el gato al agua... al menos así.
Berlin Smith |
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09.19.06 - 12:29 am | #
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Interesantes los debates en el mundo de las ideas platónicas.
Aquí, en el planeta Tierra, el personal, a veces, se mueve por intereses venales. Por ejemplo, las Taifas prosperan porque hay toda una casta beneficiada por su existencia.
Es irracional, económicamente, la fragmentación de ciertos servicios públicos. Sea la sanidad o sea la protección contra incendios. Es irracional para la mayoría. Pero la mayoría es bastante amorfa y la minoría de beneficiarios de la fragmentación, muy activa, por el contrario; se juega los garbanzos. Y el chuletón. Y así, lo que es un milagro, en un país fragmentado en taifas administrativas, es que subsista un leve recuerdo de los elementos compartidos. Cuando las élites locales trabajan, incansables, para borrar toda noción de vida en común, porque les va en ello las pagas.
Tomado el voto de las elecciones europeas, lo que se constata es que el nacionalismo, los nacionalismos de aldea, son una fracción muy minoritaria del voto total. Muy sobrerrepresentado por decisión de las élites políticas. Y ahí hay un problema. No hay demasiada paja existencial -todavía- en la gran mayoría del pueblo soberano, a pesar del ímprobo esfuerzo de las élites, que han perpetrado un bastardísimo sistema, en el que esas élites aldeanas se multiplican y, todas ellas, mojan a modo en el presupuesto. Al precio –que creen que ellos no pagarán- del espacio de convivencia entre ciudadanos libres e iguales que iba a ser España y que los mezquinos intereses de las élites en la izquierda han destruido.
Los equilibrios de fuerzas en los Parlamentos pueden más que la sensatez. Bien, en Italia hay bergamascos y un cacho de Bélgica fue, en su día, rebañado a Alemania. ¿Y? Los bergamascos, o los belgas por justo derecho de conquista gozan de iguales derechos que sus conciudadanos y eso, dice la doctrina que imparten los que saben, basta. No ha lugar a secesiones, si el estado que aloja la parte dice que no le apetece, mientras mantiene los derechos de los pretendientes.
¿Qué es la sensatez, en todo esto? Algo simple, que el gobierno elegido por los españoles trabaje a su favor. No en su contra. Diríase que es fácil, que se da por supuesto, como el valor de los soldados. Pero no. La cosa empieza a no funcionar cuando el gobierno elegido no opta por esa igualdad. Muy al contrario. Urgencias partidarias y anomalías varias condicionan el presupuesto y hasta los símbolos.
¿Por qué a los sociatas no les gusta la bandera de España? ¿Por qué es un símbolo que rechazan? Hay varias razones. Una es que parecen haberse creído las imbecilidades de sus aliados nacionalistas y han llegado a no creer en España como nación de ciudadanos libres e iguales. Rompiendo con su propia tradición. Pero quizá sea más importante el hecho de que para los rubianes no hay nación posible porque su objetivo político es la exclusión –muy bien ilustrada en los Pactos de Tinell- de la media España que forma la mitad de la nación.
A sus votantes resulta que no,
Tin Morín |
09.19.06 - 1:08 am | #
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A sus votantes resulta que no, que no les molesta lo más mínimo España ni sus símbolos. Pero ellos, a diferencia del gobierno federal en el Canadá, que sufre a los pelmas y reaccionarios devenidos en progres nacionalistas del Québec, pero defiende los intereses de los canadienses en su conjunto, defienden intereses de la taifa. O del Islam, si se tercia.
El parné, el cargo, el sillón de un sociata depende hoy y aquí, de que le ría las gracias a todos los enemigos declarados de España, de quien depende su paga. Y, Rubianes todos, hacen lo que se espera de ellos, anteponer los intereses particulares (de partido, de secta, de territorio) a los generales; con perdón, nacionales.
Y es que me encanta ver citado a Conor Cruise O’Brien y sus Voces Ancestrales. Cruise O’Brien, un bicho raro en medio de nacionalistas, nos explica, entre otras cosas, que a veces los alucinados se hacen con el poder y mandan. E imponen mitos y leyendas que hacen pasar por historia.
Mala suerte, sabemos que convivimos con necios. Pero es mucho pedir a cualquiera mínimamente racional que se trague los mitos y leyendas que el progre medio es capaz de tragarse. En relación con España o con Sabinolandia.
En la izquierda realmente existente en España, cualquier progre sabe que el enemigo es la derecha, y el asesino Bush y Aznar. Y los socios pueden ser teócratas islamistas, o nacionalistas terroristas sin arrepentir.
Ni condenas a Franco y a su puta madre ni genuflexiones ante la efigie de algún héroe izquierdista como Largo Caballero. La guerra a muerte contra la derecha y contra la idea de España –de momento guerra a muerte sólo ideológica- imposibilita cualquier componenda con la banda del nieto del capitán Lozano y sus mariachis de la memoria hemipléjica. Seguirán alabando a los asesinos de Muñoz Seca y pidiendo que se olvide a la víctima.
Sólo cabe el combate ideológico.
Por ejemplo, rebatiendo al memo que suelta alguna memez en relación con los nombres en castellano. Si en Sabinolandia porque debería saber que la totalidad de los nombres de los vascos en España, desde el concilio de Trento, fueron impuestos en español. Porque santoral en batua no había, no habían inventado aún la cosa esa. Y si en Cataluña, porque santoral en catalán sí había y por eso mi hermano, nacido en el franquismo, está registrado en el registro parroquial en catalán. Pero, sobretodo, porque el supuesto sufridor, a quien tanto molestaba que el Registro Civil le obligara a traducir su nombre –como si esto fuera Francia- es hoy uno de esos que sonríen satisfechos al observar que el castellano está hoy prohibido en la enseñanza en Cataluña. ¿Prohibido? Sí, erradicado como idioma vehicular, para que los charneguillos no tengan ni puta idea de cuál es el registro culto de su idioma materno.
No se ganará, ni importa un carajo. Se podrá ir a tomar vientos España, pero no tengo el más mínimo interés de aguantar a ningún necio totalitario que prohíbe la enseñanza en español en Cataluña
Tin Morín |
09.19.06 - 1:09 am | #
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No se ganará, ni importa un carajo. Se podrá ir a tomar vientos España, pero no tengo el más mínimo interés de aguantar a ningún necio totalitario que prohíbe la enseñanza en español en Cataluña, argumentar que Franco era muy malo. En materia de lenguas, casi tan malo como un nacionalista catalán. He soportado mucha hipocresía de los de la España plural y la Cataluña singular, como para reírles les gracias a los mierdas racistas que prohíben mi lengua materna. Y a sus socios, los rubianes.
Tin Morín |
09.19.06 - 1:09 am | #
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¿Se atreve alguien a que se vote en Navarra?
Se vota continuamente, cada poco tiempo. Elecciones municipales, forales, nacionales y europeas.
¿Qué diablos de plus de legitimidad tienen las ensoñaciones sabinianas para que, siendo una minoría, tengan que ser tomadas en consideración?
Es que ya está bien de creerse el autos que cualquier tronado nacionalista diga que es sujeto de autodeterminación. Porque se le pone en los cojones, porque los encartados no han hablado en su puta historia vascuence o porque Pamplona es Pamplona porque lo dijo un romano.
Es gracioso lo del cantón independiente de Cartagena. También lo sería el discurso nacionalista vasco, si no fuera por la violencia y el racismo.
España tendría que mejorar -no sé si hay tiempo- para convertirse en un país serio. Prohibiendo, como en los países seios, la propaganda del odio y su expresión castiza y cañí. Ésa que tan bien representan los rubianes en Cataluña y los arzalluz en sabinolandia.
Tin Morín |
09.19.06 - 1:17 am | #
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Que no Berlín, que es vd. Un heterodoxo y trabaja para el enemigo, que se lo tengo dicho. Igual también yo podría creerlo, pero ocurre que su excurso tan largo y sesudo me parece, que prefiero leérmelo mañana fresquito, bien impreso y frente a un café cargado, por ver lo que se puede aprender. No crea que es peloteo insano, pero todo esto tiene un deje glorioso, como del 98, demonios, vd es un clásico, no un traidor, escribe y piensa muy bien, como ilustrado español que es. La pregunta es de donde diablos saca tiempo. Eso sí, he pinchado las citas, la mejor, Cela, claro, es paisano glorioso, los que le detestan es porque le envidian, créalo. Determinadas frases de Cela valen por compendios enteros de Suso de Toro, recomiendo por ejemplo la extraña e inquietante moraleja final de “El gallego y su cuadrilla” muchos de nosotros somos así, da miedo reconocerse.
Y así, a vuelapluma se me ocurre que, en el fondo, España se defiende sola, es un muerto de esos de eterna buena salud, yo no creo en el espíritu de los pueblos, pero hemos liado una tan gorda por el mundo que, bueno, eso es ya difícil de deshacer, hasta para nosotros mismos, recuerde, aunque sea alguna vez, a nuestros paisanos honorables, industriosos y hasta heroicos, que los hubo y, D. M. que diría otro clásico, los seguirá habiendo y si a alguien le pesa, pues referéndum ya y ojala, ya sabe quienes, lo ganen. Ya se decía “tanto alivio lleven, como descanso dejan”, en realidad, Vascongadas, el Señorío de Molina y esas cosas montaraces, excesivas y rurales nunca fueron España del todo, mejor así, porque, en efecto, somos diferentes, ¿qué español en su sano juicio llevaría ese corte de pelo batasuno? Jamás, no nos hace falta, nosotros trabajamos para vivir, no para quemar cosas y hacer el jíbaro hoy sí y mañana también.
Sartine |
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09.19.06 - 3:13 am | #
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¿tiempo? Es que ahora lo tengo. Nada más.
Berlin Smith |
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09.19.06 - 8:16 am | #
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Tin:
Comparto prácticamente todo lo que dices. Pero para mi las preguntas son otras. Sabiendo eso:
- ¿Es el PP el que de modo diáfano hace ese discurso?
Yo no les veo explicar que los presupuestos generales del estado se votan por un montón de diputados catalanes, nacionalisas o no, en un parlamento que tiene representantes de todas las CCAA. Y que el déficit fiscal por antonomasia es el de Madrid. Poderosa comunicación
Qué miedo hay a votar un referéndum que la ley prevé. Simplemente, se acabó la Euskal Herria mítica, las siete en una: una habrá dicho que no. Arzallus era más listo: ustedes pueden evitar la independencia integrando Navarra en el País Vasco: simplemente cambiará la mayoría sociológica. Poderosa capacidad para cambiar los discursos.
Yo no veo ninguna campaña del PP explicando cómo los españoles han dejado de ser iguales en cosas como las oposiciones o la sanidad: menudo lío es ponerse enfermo fuera de tu casa. ¡Lo que haría el PNV con argumentos como estos!
No veo explicando al PP lo que le cuesta a los catalanes el déficit de TV3. Ni al resto de CCAA, incluídas las suyas. Esas matemáticas pueden ser sorprendentes bien utilizadas.
¿Cómo es posible que sean tan pocos los padres que oficialmente no piden enseñanza en castellano en cataluña? ¿Dónde está la campaña del PP movilizando a toda la sociedad que creemos que lo haría?
Son unas cuantas cosas del planta tierra que son diferentes a gritar: son acción política. Pero, claro, nos perdemos en el 11-M (Mariano parece que recula), nos perdermos en las guerras de la Conferencia Episcopal y en buscar candidatos artificiales para las elecciones: miren lo que pasó con el hijo de Suárez en C-LM. Un político apegado al terreno, que suele decirse. Y lo pronto que tiró la toalla: así no hay quien gane. Los pujoles y los arzallus se patean el territorio cada fin de semana y se saben los nombres de pila de los paisanos, y lo hacen desde hace años. Primero se ganan corazones y luego tienes el terreno abonado. Que se lo digan a Bono.
Catástrofe comunicativa. Catástrofe estratégica. ¿Pero nadie es capaz de discutir lo obvio y lo obvio es que el PP no consigue ni siquiera llegar al nivel de la UCD en Cataluña? De la UCD; no hablamos de magia: espero que no sea todo culpa de los demás. Y no será Aleix el que lo consiga.
Ay, el PP y sus ortodoxias. Qué tiempo perdido el de la mayoría absoluta para haber llegado a un acuerdo histórico con CiU: se trata de transar modelo de estado por lealtad al modelo de estado. Lo inverso de lo que hay ahora.
Berlin Smith |
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09.19.06 - 8:35 am | #
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Una observación que no altera el discurso pero a lo mejor interesa. Vuelvo a discutir algo que das por sentado: que el doberman funciona. El PP le ganó dos elecciones al doberman, y ha perdido sólo contra las bombas.
El votante español a lo mejor -a lo mejor- no es tan dado a mitos y etiquetas.
Ignacio |
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09.19.06 - 11:56 am | #
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(Eso de contra las bombas lleva un largo discurso aclaratorio que no me apetece: entiéndase como recuerdo a la excepcionalidad de las condiciones y nada más)
Ignacio |
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09.19.06 - 12:05 pm | #
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¿Es el PP el que de modo diáfano hace ese discurso?
No. Es evidente que no. Se hallan mimetizados en el bosque y produciendo Estatutos como el que más.
Siguen el discurso dominante, las criaturas. No los conozco lo suficiente, porque lo mío fue la izquierda, pero se los ve acomplejados. Aquejados de paisitis, asustados por si don Polanco y sus huestes les lanzan una campaña en contra. Como la que sufrió Anguita, con periodista –por llamarle algo- dedicado a perseguirle en exclusiva, que la cosa nostra maneja pasta. Como la que sufrió Cascos, al que los suyos dejaron a los pies de los caballos, permitiendo que subsistan, como verdades inmutables, rotundos embustes fabricados por los chicos de Cebrián.
Un friki de la política, aupado a la Moncloa por una serie de catastróficas coincidencias, les llama “extrema derecha” y se asustan como conejillos y empiezan a justificarse. ¡No van a seguir el main stream en materia de bobadas aldeanas!
Cobardes, asustadizos, sin mucho ánimo de dar la batalla por lo evidente. En Cataluña y en todas partes. En Cataluña yo no voto. Pero les perdonaría la querencia intervencionista que tienen muchos en Ciutadans. Porque, al menos, ellos sí tienen claras algunas cosas que a mí me parecen más básicas que la discusión sobre el grado óptimo de intervención económica, o de liberalismo. Tan básicas como que hace falta una sociedad, cuyo mercado intervenir, o liberar.
Los mejores resultados del PP en Cataluña fueron los de Vidal Cuadras. Total, para comprar nacionalismo obligatorio la oferta es variada.
Pero esa cobardía y pusilanimidad. Esa ausencia de combate ideológico –a mí me parece muy bien la iniciativa de FAES y espléndida la revista y bastantes de sus colaboraciones- no me hace olvidar que, al menos, no es suya la iniciativa destructora.
Decía que uno espera que el gobierno de España trabaje a favor de España y los españoles –que no sé si son lo mismo, o se parecen mucho. No que negocie a favor de Gibraltar, o del Reino Unido, o de una taifa, contra los intereses materiales –dejemos estar el bienestar moral- de los gobernados.
Es decir, entre los míos - y así pienso de los del PP, aunque no esté yo afiliado- no hay voluntad de destrucción del espacio común de convivencia. Se les puede acusar de todo lo acusado y de alguna cosa más. Pero no de tener la voluntad de destruir el espacio de convivencia como –cada vez con menos disimulo- hace el PSOE de Rodríguez, sus fieles empleados en nómina y sus enfervorecidas huestes.
No, el PP no ha recuperado el resultado de UCD en Cataluña. Llegaron tarde, el nacionalismo ya era obligatorio en la taifa, cuando ellos recogieron parte de los votos de la UCD. Era obligatorio y conveniente. La necesidad de cualquier catalán, como se ha visto este verano, era acabar con la ominosa presencia de la Guardia Civil y poder pagar el doble por unos pitufos la mitad de eficaces. ¿No era la necesidad? Sí, lo decía unánimemente toda la prensa de Barcelon
Tin Morín |
09.19.06 - 6:06 pm | #
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Barcelona y alrededores.
Concuerdo, hay mala política comunicativa.
Pero es que los muchachos del PP no han bebido de las fuentes clásicas de la agitación y la propaganda. La mayoría de ellos no ha pasado una estancia juvenil en la izquierda. Y se les nota mucho.
Lo mismo que se le nota a Jiménez Losantos que sí ha pasado.
Es tan mala la política comunicativa que se ha podido llegar a pensar que ha habido alguna vez la más remota posibilidad de que los nacionalistas aldeanos fueran a ser leales a cualquier proyecto en común. Y ello alentado en parte por un Aznar, en cuyo haber como gobernante –que yo encuentro abultado- no se puede anotar el correcto tratamiento del problema de las taifas. Problema que no se resuelve, huelga decirlo, con los “cuentos de hadas para uso político” –así los llamó Pradera- de Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón.
Pero se va aprendiendo de los errores. Espero. Y uno de ellos es el de esperar cualquier lealtad a un proyecto común de quienes tienen como razón de ser la explotación del agravio. Real o, preferentemente, que es más barato, inventado.
Eso y la mínima decencia. Ésa que impediría pactar con quienes prohíben a los charneguillos el uso vehicular de su lengua materna en la enseñanza. Incluso contraviniendo la legalidad.
Cuando el señor rector es condenado por castigar a quien ha osado entregar el texto del examen en castellano a un alumno, el delincuente es homenajeado por otros rectores, orgullosos cómplices de un delito contra un derecho fundamental.
¿Pactar con eso? No dudo de que un Piqué no le haría ascos. Por eso “Ciudadanos” es mi partido preferido en Cataluña. No han caído tan bajo, ni renuncian a dar el imprescindible combate contra el nacionalismo.
Es más, algunos han comprendido –Ana Nuño, este mes, en Letras Libres- la perversa y destructiva naturaleza de los rubianes gobernantes y su decidida voluntad de romper los consensos más básicos, marginando a los representantes de media España y haciendo, de esa forma, imposible cualquier España.
Qué miedo hay a votar un referéndum que la ley prevé
¿A convocar un referéndum sobre la reforma constitucional solapada que implica el nuevo Estatuto de Cataluña?
No creo que sea miedo, sino conveniencia política. Con un tribunal constitucional de nombramiento político se puede modificar de hecho la Constitución, a beneficio de alguna de las élites, sin tocar su texto. Soluciones imaginativas, que creo que también decía Herrero de Miñón, justo merecedor del premio Sabino Arana.
Tin Morín |
09.19.06 - 6:08 pm | #
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