Lo que no se nombra no existe, dijo alguien.Dar un nombre a la cosa sería dotarla de existencia.
Aunque quizá fuera más correcto decir que el hecho de nombrar es más bien un acto de reconocimiento. Nombrar implicaría entonces, reconocer -yo, los demás- que algo realmente existe, independientemente de que tenga o no existencia real.
Interesante cuento, Ivich.

Un abrazo,
G.


Gravatar Excelente, como el libro. Slds.


Gravatar Por tirar del hilo del primer comentario pero a la viceversa: una mentira dicha muchas veces, se convierte en verdad.

Bonita perla, Iván. Así se hacen collares...


Gravatar por acá no consigo su libro y me toca esperar cada tanto a que me haga la caridad de publicar un cuento de esos suyos.




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Commenting by HaloScan