Gravatar ¡Un premio gordo de literatura hubiera salvado la vida a alguno de mis amigos y hubiese matado a otros!

¡Abrazos!


Gravatar Tras un descanso vuelvo a estos lares y me encuentro con nuevos filtros vivificantes. ¡Qué grandeza!

Raúl Herrero


Gravatar MARAVILLA DE FAUSTBAL!

SALUDOS IHB, Y FLEXIONES MÚLTIPLES POR DADADODOS.


MADRID


Gravatar Gracias y genuflexiones por sus comentarios, amigos. Después de la resaca del 23 de abril es momento de actualizar la página. O imaginar huevos del tamaño de los citados en su blog, sr. Herrero. Abrazos.


Gravatar Magnífico artículo el de don Fernando. De todos modos, no creo que si hubiese existido el premio entonces lo hubiese recibido Fernández de Avellaneda, cuya identidad es dudosa, sino alguno de los hermanos Argensola, que eran quienes hacían y deshacían en la Corte. Bien lo supo Cervantes, cuando acudió a Barcelona, para que le hicieran la merced de que le incluyeran en el cortejo real que se instalaría en Nápoles. No lo hacía por lameculismo, sino por necesidad. Otro candidato era Lope de Vega, aunque en este caso acreditaba muchos merecimientos. En las mismas condiciones que Cervantes también estaban Quevedo y el pobre Góngora, quien acabó regresando a su Córdoba natal -como seguramente acabaré haciéndolo yo-, donde murió sin recordar nada de lo que había escrito.




Name:

Email:

URL:

Comment:  ? 


 

Commenting by HaloScan