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Si bien en aquel entonces no conocíamos –o no sabíamos que conocíamos de toda la vida, vamos– a la fruta vana, nos agenciamos el derecho de hacer ciertas aclaraciones respecto del ‘crash course’ en crimen que respaldan la veracidad de los hechos narrados y resaltan la valentía de la fruta (lo que, suponemos, le dará un [otro] ataque de pataleos padre).
Entonces.
Es bien sabido que la fruta sólo le teme a una gama empecinada e históricamente efímera de variaciones climáticas (a saber: la lluvia, desde el orvallo hasta la tromba).
Sin embargo nos consta que ha sabido ponerle el pecho (y otras partes menos decorosas de su anatomía) a las simetrías más recalcitrantes, las metáforas más descaradas y las alegorías más prosaicas. Además de darle la espalda con valentía (e indiferencia fingida) a las manías más estrafalarias de sus detractores y amigos.
Saludos.
Tom O'Bedlam |
09.12.08 - 1:47 pm | #
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Tom: ante todo, gracias por lo que parece ser una bendición sobre una supuesta valentía nuestra.
Por otro lado, usted sabe perfectamente bien que mi temor a la lluvia se manifiesta solo puertas afuera y solo si vamos a algún lugar que no sea nuestra casa o algún lugar en el que no tengamos muchísima confianza con todos. Sí, tememos que el efecto que la lluvia tiene sobre nuestro pelo ponga incómodas a las personas.
Hemos disfrutado de lluvias épicas en Caballito y en los lugares más recónditos de la geografía nacional, a pie y en bicicleta, envueltos en sendos loden y en la más brillante desnudez.
En Manchester no, porque nadie disfruta nada en Manchester.
Por último, le recuerdo que hace cosa de dos meses, recurriendo únicamente al timbre criollazo de nuestra voz, lo salvamos de dos villanos y una chica que querían hacerse con su capital y, probablemente, con su esfínter.
La fruta |
Homepage |
05.01.09 - 5:58 pm | #
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Y ciertamente dimos las gracias de que su voz imponente preceda su estampa aflautada, la fruta. Descanse tranquilo: los esfínteres que vos salváis gozan de buena salud.
Sin embargo, insistimos: esto de anclar su (anti) heroísmo a la melena greñuda que descansa -por así decirlo aunque sabemos que en realidad acecha- sobre su benemérito mate es una empresa vana... no sea porfiado, quiere.
Tom O'Bedlam |
06.02.09 - 3:37 pm | #
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Commenting by HaloScan
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