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Parece que este blog invita bastante a la polémica, cuando no a la agresión gratuita. Un tal Agustín López se niega a darme el nombre que me dieron mis padres y me atribuye (ver comments al post Estructura y Piel) palabras que no son mías.
A fin de enriquecer este intercambio, expuse una consideración sobre la arquitectura que encontré en un libro, por un arquitecto holandés que desconocía hasta hace algunas semanas. Agustín (yo sí te llamo por tu nombre) ataca estas ideas (algo perfectamente lícito, por otra parte) y me llama a mí a defender a un muerto hace 40 años. Es algo que no sé si puedo hacer. Las palabras de Oud son complejas, y mi intención era que pudieran discutirse aquí, algo que no prosperó, lamentablemente.
De cualquier modo, no me cuesta rebatir tus objeciones, que son una clara muestra de chatura intelectual. Me convence la idea de la arquitectura como fenómeno autopercibiente, entendiéndolo, quizás un poco caprichosamente, como una forma de armonía con sí misma. A mi modo de verlo, todo objeto en el espacio, por el hecho de serlo, tiene implicada su propia existencia como totalidad. Puede parecer una obviedad, pero pensemos en las formas de creación que se articulan en el tiempo, como ser las expresiones literarias y musicales. La autopercepción, o autoconciencia, no es condición de su existencia. Te invito a leer algo de surrealismo, te desafío a escuchar Bitches Brew, por Miles Davis.
En cuanto a la cuestión de las subjetividades, quizás el planteo de Oud sea una redefinición de una obviedad. La Arquitectura es EL mediador entre sujetos, si se la considera disciplina del plano físico. Podríamos estar ante una exageración del valor de la Arquitectura, o a una subsunción de todo espacio físico en su ámbito. Ignoro, por ejemplo, si este hombre no era un masón convencido de la existencia de un Gran Arquitecto del Universo. Como fuera, cuestionar la existencia de subjetividades en el ámbito de la Arquitectura me parece una atrocidad.
Pero estos son sólo esbozos de una interpretación. No creo que podamos tener la palabra definitiva; Heidegger solía despachar a intérpretes desorientados recomendándoles la lectura de otras de sus obras. Tratándose de un muerto, la situación se complica un poco más.
Me sentiría sumamente orgulloso si pudieras concederme alguno de estos puntos. No tengo demasiadas esperanzas, sin embargo, y confío bastante en tu necedad. Por lo que no me creo capaz de iluminarte, ni creo que ninguno de los que frecuentan esta página pueda hacerlo (quién sabe, tal vez contemos entre nosotros con algún sobrino-bisnieto de este hombre que nos pueda dar una mano. Quedaría así relevado de mi tarea).
camilo |
05.10.06 - 6:48 pm | #
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Volviendo un poco a Gaudí ...
La imitación primigenia de la naturaleza es motivo recurrente en la obra de Gaudí. Estructuras, colores, ritmos... Para el arquitecto «el gran libro siempre abierto y que hay que hacer el esfuerzo de leer es el de la Naturaleza; los otros libros han sido extraídos de éste y además contienen las equivocaciones y las interpretaciones de los hombres».
Las alegorías de los vegetales, de los animales, del movimiento, incluso de los fenómenos climáticos, están presentes en todas sus obras maduras. Cuando Gaudí se plantea hacer un parque como el Parque Güell no se plantea dominar la naturaleza, sino por el contrario, cómo emularla y presentar todos sus caprichos. El viento, el agua y su fluir, el mar, acompañan a monumentos como La Pedrera, que parece un gran bloque de piedra modelado por las fuerzas de la naturaleza. Gaudí se fija en cómo la naturaleza vence a la gravedad y en qué formas son las más resistentes; cuál es la forma de una cueva, de una montaña, de las orillas de un lago, de los nidos de las termitas, de los hormigueros, de las guaridas que crean los animales que, como el hombre, viven en sociedades... Su percepción de estos detalles y su filosofía natural son excepcionales y se puede decir que casi únicas en la historia de la arquitectura.
Pero es esa VUELTA A LO PRIMITIVO lo que más sorprende, puesto que, en una aparente subversión de las figuras geométricas (variantes de líneas y círculos) que han sido la base permanente de la arquitectura, no hay más que un paradójico retorno a la sencillez. Otro ilustre catalán, Eugenio d’Ors, lo expresaría de modo admirable: «Todo lo que no es tradición, es plagio». Gaudí fue, sin duda, el mejor plagiario de lo que él interpretó como la obra divina.
Aldana |
05.10.06 - 10:40 pm | #
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Hubo un tiempo donde arte y religion se aliaban en un modo intimo para vivenciar la sacralidad del universo,donde la IMAGINACION recreaba la CREACION para renovarla eternamente,y donde arte,magia yreligion eran respuestas del espiritu a ese conflicto inexorable que nos plantea todos los misterios de la creacion
¿ Que es la mancha?¿no sera una alquimia interior que nos devuelve las emociones perdidas?
Esto es un viaje, donde la unica aliada es la intuicion
Habitar la mancha
Tomar lo no visto y volverlo visible
permitir que se vea
Develar los mas profundos y personales modelos de pensamientos
colo |
05.15.06 - 6:26 pm | #
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Commenting by HaloScan
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