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Mi escasa experiencia actual con el aprendizaje virtual en un entorno fiable como debería ser una universidad me está haciendo observar algo poco alentador. Partimos en este caso de dos premisas base, al ser un entorno universitario se supone que el alumno está capacitado y conoce cuál es el verdadero sentido del aprendizaje, aunque la pesadilla de la titulitis ronde pero por un motivo más relacionado con la estructura social del mundo que vivimos y compartimos. La segunda premisa se centra en la variedad del alumnado, que puede crear un añadido a la enseñanza, no sólo por el temor a la asincronía en la enseñanza que supone el medio virtual, sino por una variedad en el alumnado abrumadora, cada uno viene de experiencias previas distintas, lo que crea un desnivel de la enseñanza que puede hacer caer en el aburrimiento a más de uno, y con unos niveles de implicación distintos que pocas veces son, o quizá no pueden ser baremables en este tipo de enseñanza. |
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en el ámbito profesional en el que me gano la vida desde hace unos años, mucha electrónica + muchísimísima informática, la formación y la "autoformación" son el pan de cada día, y con el paso del tiempo los estupendos cursos presenciales han ido dejando paso al autoestudio, a los cursos online y todas esas variantes y mandangas que las empresas del gremio del e-learning cocinan, enavasan y distribuyen lo mismo a REPSOL que a Telefónica que al BBVA; al menos, me suelo despachar a gusto cuando pasados unso días de haber terminado algún cursito recibo un cuestionario por mail para que haga una evaluación acerca de los contenidos y todo eso... y lo juro: cada vez me paso más, no puedo evitarlo, cualquier día me dan un toque |
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Paso del e-learning, no mola nada, pero nada. Es todo mentira. No se aprende, está lleno de desidia y sólo sirve para cubrir el expediente (Formación Continua) recibir alguna subvención y ahorrar costes de formación. Eso sí, las empresas que desarrollan los cursos, se forran. |
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Commenting by HaloScan |