Identificarse y no agraviar hará más probable la publicación del comment. Hay límite de caracteres.

La PUCP tendrá que montar un aparato represivo tipo KGB para impedir que alguien prenda un cigarrillo en el campus.

Me sorprende la actitud de los progres respecto a esta medida de las actuales autoridades de la PUCP; está bien prohibir fumar en sitios cerrados, pues el humo molesta a los demás y los convierte en fumadores pasivos; pero en un espacio abierto como los jardines y el tontódromo, ¿a quién molesto con mi cigarro?.

Finalmente, uno decide qué es lo que puede hacer con su cuerpo, ¿no?, si permitimos que otro -el Estado o la universidad- decidan lo que creen que es más conveniente para nosotros, pues estamos cediendo un espacio de libertad que sólo es de responsabilidad individual.

Por lo pronto yo seguiré llevando mis cigarrillos a la PUCP y seguiré fumando mientras paseo en sus enormes jardines, a ver quien se atreve a impedirmelo.


Tiene que haber áreas para fumadores y no fumadores. Se tiene que respetar el derecho de cada uno. Si alguien quiere fumar, debe respetarse su derecho a hacerlo. El único tema es el respeto a los otros de no respirar humo. Una vez garantizado este respeto, el fumador tiene que tener su espacio, donde tenga tachos de basura para dejar los restos del cigarrillo, fósforos, etc. Se puede proponer mas no imponer a los/as fumadores/as una desensibilización del tabaco.

En EEUU y en Canadá hay políticas muy específicas que indican donde y cuando se puede fumar. Dos ejemplos de instituciones que conozco:

http://naples.cc.sunysb.edu/Admi....nsf/pages/ p112

http://www.nyu.edu/students.guid...ies/ smoking.pdf

Finalmente. Si hay aquí un problema, no es con los "progres". Es con la ley emitida por el gobierno. Las autoridades de la PUCP sólo han informado sobre su existencia y necesidad de cumplimiento. En otros países dan una ley y uno tiene que cumpirla le guste o no; en el nuestro dan una ley y recién ahí uno decide la cumple o no ("a ver quién se atreve a impedírmelo"). Parte de nuestra debilidad institucional...


A la larga, un ambiente en el que no es difícil fumar reduce notoriamente las ganas de fumar. Lo digo por experiencia propia: se puede dejar el vicio. Además, 30% de los casos de cáncer desaparecerían si la gente dejara de fumar.

Ahora bien, en cuanto al caso concreto que menciona Susana, me parece muy problemático. Es mejor que haya espacios para fumadores. Para estos casos, una norma que se se puede cumplir es mejor que una norma que se va a cumplir rara vez. Al final, se la van a pasar por alto y se va a perder el punto, es decir, dar a entender que fumar es muy dañino y que se debe respetar el derecho de los que no quieren ser contaminados con el tabaco.

La intervención de Alfredo P. no viene al caso. No solamente porque se trata de una ley nacional, no de una decisión de la universidad, sino porque en otros contextos Alfredo P. sostiene que no es necesario respetar el derecho de los demás. Le preocupa el derecho de los fumadores, pero no de las campesinas violadoas ni de los pueblos arrasados. Linda ética, por cierto.


Vaya! qué tales progres tenemos, ahora Daniel Salas dice que como se trata de una ley nacional hay que cumplirla y sanseacabó; mañana cuando saquen otra ley nacional en donde -por ejemplo- se prohíba la impresión y difusión de libros sobre marxismo-leninismo-maoismo, seguramente ahí sí saltarìa hasta el techo y reclamaría por su libertad individual frente a lo dispuesto por el Estado.
Estos izquierdista sí que sólo son progres cuando les conviene.
Linda ética.


Alfredo P: Yo no soy izquierdista, para nada. Usted quiere retocer las cosas. ¿Ha leído ya mi post sobre Allende? Yo no he dicho que haya que cumplir las leyes como sea. He dicho que la norma no es responsabilidad de los "progres" de la PUCP. Tampoco es mi culpa que usted defienda el derecho de los fumadores a fumar pero que no le interese el derecho de los peruanos a vivir.


Lo que dice Alfredo P es, como ya es tradición, insostenible. Por principio, la ley debe cumplirse. Si tenemos objeciones a la ley, acudiremos al juez para hacer respetar nuestros derechos (aunque el juez no podrá protegernos si afirmamos simplemente que la ley no nos gusta). El ejemplo que coloca (la prohibición de leer cierto tipo de libros) no es un ejemplo válido: el leer cualquier tipo de literatura no hace daño, por sí mismo, a nadie (dejo a salvo la discusión, por ejemplo, planteada por algunas representantes del feminismo legal que sostienen que la pornografía incentiva la perpetuación de ciertas conductas lesivas a los derechos de las mujeres lo que justificaría su prohibición).

En cambio, el fumar ocasiona al menos dos tipos de daños relevantes: primero, la contaminación del ambiente, el obligar a los que no fuman a respirar humo de tabaco; segundo, ocasiona un problema de salud pública pues el Estado debe orientar recursos para la atención de enfermedades directa o indirectamente ocasionadas por el cigarrillo.

En ambos casos se justifica la intervención estatal: en el primero, para proteger los derechos individuales de los no fumadores (el derecho del fumador se protege solo, que se vaya a su cuarto y fume solito entre cuatro paredes, como hizo mi abuelita durante 30 años) ya que las negociaciones individuales entre el fumador y el no fumador podrían (de hecho, son) insuficientes para brindar un nivel satisfactorio de protección. Aunado a ello, la necesidad de atención médica provista por el Estado tanto a fumadores como a no fumadores, legitima a aquel para que imponga restricciones al consumo del cigarrillo. Si voy a pagar la atención médica derivada del libre albredío de quien fuma haciendo que distraiga recursos que podría dedicar a otras finalidades (y quien fuma solo se satisface él, casi casi un acto masturbatorio) pues el EStado bien puede limitar o restringir las actividades disvaliosas como el fumar.

No se trata de "progres" o no progres, se trata de respetar las ideas básicas de la convivencia social.

El "pensamiento" de Alfredo P es casi un saludo a los colina (no respeto los derechos de los demás si a mi no me gustan. Bam..bam..bam... listo arreglado el problema...)

Antonio


O sea, reconoce la ley; reconoce que determinada acción sería ilegal; y anuncia que a sabiendas la incumplirá bajo el argumento de "a ver quien se atreve a impedirmelo".

Una más para su colección Sr. Alfredo P. Queda escrito en piedra.


Si... coincido con todos menos con Alfredo P. Aunque aliento a todos a aprovechar la coyuntura para tratar de dejar de fumar (Daniel tiene razón, si te lo hacen difícil te ayudan a dejarlo), ojalá la PUCP revise sus reglamentos sobre esto y regule las cosas de modo que exista al menos un lugar donde los fumadores puedan fumar. Solo así la normativa será "cumplible" (y ojo señor Alfredo P., es una ley, no un capricho de "progres").


Susana, la prohibición de fumar en centros educativos está establecida por la ley, por lo tanto, aunque el rector de la pucp sea un fumador empedernido, no puede autorizarse el fumar en ningún ambiente de la PUCP, ni siquiera caminando por el tontodromo


Lo se. Es la ley la que debería revisarse (eso quise decir, pero lo dije mal, gracias Antonio). Mi preocupación es que la ley sea letra muerta, pues si no se proporciona un lugar donde los fumadores puedan fumar si les da la gana, va a ser casi imposible que la ley se cumpla dentro del campus. ¿Que van a hacer las autoridades si ven a alguien fumar? Yo particularmente no tengo probelma en señalarle su falta a la persona, pero no todos lo hacen. Ese era mi punro.


Efectivamente, como parte de la estrategia para "consensuar" una ley con tantas resistencias (el lobby de las tabacaleras) se llegó a una ley sin "dientes". La prohibición de no fumar en centros educativos está fijada expresamente en la ley y no necesitaba, desde ningún punto de vista, la aprobación del reglamento para su aplicación. Cosa distinta es que su aplicación viene sin sanción alguna, pero la obligación de cumplirla estaba ya vigente desde el 2006. Para continuar con la resistencia al cumplimiento de la ley, ésta a delegado (en mi opinión, de manera inconstitucional) en los gobiernos municipales la atribución de establecer las sanciones por el incumplimiento a la prohibición de fumar en lugares públicos. No se sorprendan cuando de aquí a algunos meses tengamos ordenanzas municipales en MIraflores totalmente distintas a las que pueda dictar Surco, Surquillo, Magdalena, en el Callao, etc.

En el caso concreto de la PUCP, me parece que efectivamente es la oportunidad ideal para que tanto el servicio médico como el psicopedagógico trabajen en conjunto para ayudar a los que sufren por no fumar (... a mi también por favor!!!!)

antonio


Estoy a favor de que haya restricciones para los fumadores, pero no entiendo por qué se mete en un mismo saco un colegio y una universidad. Al final, esto puede provocar que la ley se cumpla mal y no se la tome en serio. Donde yo estudio la prohibición de fumar en ciertos lugares es suficiente para desestimular el consumo y alejar a los fumadores de los no fumadores. Y estoy hablando de un lugar en donde no puedes fumar ni siquiera en el departamento que alquilas para vivir. Sin embargo, hay espacios para hacerlo porque creo que se entiende que una medida radical sería finalmente contraproducente. Es cosa también que todos los proveedores de salud insistan en recordarnos los daños que causa este hábito (o vicio). Hay maneras de hacerlo sin ofender a los consumidores y sin provocar una reacción (a veces me dan ganas de fumar justamente porque hay tanta censura).




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